Euro 2025 final Inglaterra vence a España con Chloe Kelly como heroína eterna
En una noche para la historia del fútbol europeo, la Euro 2025 final Inglaterra vs España se decidió desde el punto de penalti, con Chloe Kelly repitiendo su papel de heroína y llevando a las Lionesses a un título que las consagra como la primera selección absoluta inglesa en ganar un gran trofeo fuera de casa.
Un guion de drama total en la final de la Euro 2025
El marcador final dirá que Inglaterra venció a España en los penaltis, 3-1, tras un 1-1 agónico después de la prórroga, pero esa fría línea estadística no hace justicia al sufrimiento ni a la épica de un torneo que fue, como lo definió Sarina Wiegman, «caos» desde el primer día.
Las inglesas llegaron a esta final tras vivir al límite, con tres prórrogas consecutivas en las rondas eliminatorias y dos tandas de penaltis, apenas cuatro minutos y 52 segundos por delante en el marcador en toda la fase de cruces. Construyeron un título desde la resistencia, desde la fe en que el partido nunca está perdido hasta el pitido final.
España golpea primero con la firma de Mariona Caldentey
La selección española empezó mejor, dominando el balón y los tiempos de la final, y marcó el ritmo de un primer tramo en el que Inglaterra se vio un paso por detrás en casi todas las acciones.
El premio para España llegó en el minuto 25, cuando un ataque trenzado por la derecha encontró a Ona Batlle con espacio para centrar y la lateral puso un envío perfecto al corazón del área. Allí se elevó Mariona Caldentey, apenas un hombro por delante de Lucy Bronze, para conectar un cabezazo preciso que superó a Hannah Hampton y abrió el marcador.
La entrada de Chloe Kelly cambia la energía de Inglaterra
Hasta ese momento, Inglaterra había estado incómoda, sin encontrar profundidad ni ritmo ofensivo. Además, Lauren James no llegaba en plenitud tras el golpe sufrido en la semifinal ante Italia, un lastre que se notó en cada arrancada a medio gas.
La jugada clave llegó en el minuto 40 cuando Wiegman decide mover el banquillo y dar entrada a Chloe Kelly por James. Inglaterra no solo ganaba velocidad por banda, ganaba carácter competitivo, descaro y una futbolista acostumbrada a brillar en los escenarios más grandes.
De Wembley 2022 a la Euro 2025 el mito de Chloe Kelly
En 2022, en Wembley, Kelly había marcado en la prórroga el gol que dio a Inglaterra su primer título europeo ante Alemania. Tres años después, en suelo extranjero, volvió a aparecer en el momento más tenso del torneo para escribir otro capítulo de leyenda.
Su impacto fue inmediato. Desde la banda, comenzó a castigar a la defensa española con diagonales, centros tensos y una presencia constante en el último tercio, hasta que, alrededor de la hora de partido, firmó otra acción que ya es marca de la casa, poniendo un centro milimétrico al área que Alessia Russo no desaprovechó.
El empate de Alessia Russo y el despertar de las Lionesses
El gol del empate llegó «justo antes de la hora», cuando Kelly levantó la cabeza en la derecha y envió un balón perfecto que encontró la llegada de Russo, letal en el juego aéreo, para batir a Cata Coll con un cabezazo inapelable.
Ese 1-1 no solo devolvía a Inglaterra al partido, también transformaba el estado emocional de ambas selecciones. España, dominante hasta entonces, se vio por primera vez obligada a gestionar la frustración, mientras que las inglesas crecían desde la confianza en su capacidad para remontar marcadores adversos.
Hannah Hampton y la parada que sostuvo el sueño
Si Kelly fue la cara visible del heroísmo ofensivo, Hannah Hampton personificó la resistencia defensiva que sostuvo a Inglaterra durante todo el torneo. Como ya había hecho en los cruces anteriores, la guardameta del Chelsea apareció en el momento exacto.
Poco después del empate de Russo, España encontró a Claudia Pina en un ángulo muy cerrado, pero aun así con una opción real de gol. Hampton se hizo enorme en su poste y detuvo el disparo, una intervención que mantuvo con vida a las Lionesses y reforzó la sensación de que este equipo sabe sufrir y no se rinde jamás.
Una prórroga dominada por España pero sin premio
Los 30 minutos adicionales fueron, en gran medida, de España. La campeona mundial se adueñó de la pelota, empujó a Inglaterra hacia su área y generó oportunidades que rozaron el gol.
La ocasión más clara llegó en las botas de Salma Paralluelo, que intentó desviar el balón hacia la portería con un toque sutil, buscando sorprender, pero no consiguió el contacto limpio y la pelota se marchó sin encontrar portería, dejando a las inglesas respirar una vez más bajo una presión asfixiante.
La tanda de penaltis y el inicio accidentado de Inglaterra
El destino del título se decidió desde los once metros, y la tanda arrancó con un giro dramático. Beth Mead, encargada del primer lanzamiento inglés, anotó en su primera ejecución, pero el disparo fue anulado por un doble toque y tuvo que repetir.
En el segundo intento, la historia cambió por completo. Cata Coll detuvo la pena máxima y dejó a Inglaterra en desventaja mental y numérica, un arranque que ponía a prueba la templanza de un equipo que ha aprendido a convivir con la presión de los grandes escenarios y con la necesidad de reaccionar sobre la marcha.
España se adelanta pero se estrella ante Hampton
Patri Guijarro convirtió el primer penalti de España, colocando a la Roja por delante en la tanda y trasladando toda la presión al lado inglés. Sin embargo, lo que vino después fue una exhibición de reflejos, lectura y nervios de acero de Hannah Hampton.
La portera inglesa detuvo los lanzamientos de Mariona Caldentey y de Aitana Bonmatí, y vio cómo Salma Paralluelo enviaba su pena máxima fuera del poste. España, que había empezado marcando, no volvió a celebrar un solo gol desde los once metros, estrellándose contra una Hampton inconmensurable bajo palos.
Williamson falla pero Charles y Greenwood mantienen viva la esperanza
Tampoco el camino inglés en la tanda fue lineal. Leah Williamson falló su lanzamiento, añadiendo tensión a un desenlace ya de por sí insoportable para ambos bandos.
Sin embargo, Niamh Charles y Alex Greenwood asumieron su responsabilidad y acertaron en sus penaltis, sosteniendo al equipo hasta el turno definitivo, mientras los nervios recorrían el estadio y la afición inglesa se agarraba a la esperanza depositada en su especialista para momentos decisivos.
El último penalti y la carrera inconfundible de Chloe Kelly
Con el marcador de la tanda inclinado hacia Inglaterra, llegó el turno de Chloe Kelly. La delantera, que ya había escrito su nombre en la historia en 2022, se encontró de nuevo frente al momento que define carreras.
Hannah Hampton confesó después que, en la tensión del momento, incluso perdió la cuenta de la tanda, preguntando a la grada, con gestos, si el penalti de Kelly era definitivo. Los aficionados respondieron con gritos y ella solo volvió a mirar al campo cuando vio la ya reconocible carrera de aproximación de Kelly, un gesto que se ha convertido en la antesala del éxtasis para Inglaterra.
Kelly ejecutó como había prometido. «Estaba fría, estaba serena. Sabía que el balón iba a entrar. No fallo dos veces», declaró después. El balón besó la red, la portera no llegó y las Lionesses explotaron en una celebración que condensaba tres años de presión, expectativas y críticas.
El espíritu competitivo de Chloe Kelly y su respuesta a las dudas
Tras el partido, Kelly dejó una frase que resume la mentalidad de esta Inglaterra, construida a base de resiliencia y carácter. «Los momentos duros no duran. A la vuelta de la esquina estaba una final de Champions y la gané. Ahora una final de la Euro y la gané. Gracias a todos los que me dieron por acabada. Estoy agradecida», explicó.
Palabras que revelan a una futbolista que ha enfrentado lesiones, competencia interna y cuestionamientos externos, y que ha respondido siempre en el único lugar que importa, sobre el césped, con goles, asistencias y una capacidad casi clínica para decidir finales.
Ian Wright define a Kelly como una jugadora decisiva
El exdelantero del Arsenal Ian Wright, ahora analista televisivo, no ahorró elogios hacia Kelly, subrayando no solo su talento, sino también su actitud durante todo el torneo.
«Chloe Kelly es ‘clutch’. Lo ha sido durante todo el torneo. Ha salido desde el banquillo una y otra vez y nunca se ha quejado. Ha cumplido cada vez», señaló Wright, una valoración que refuerza la imagen de Kelly como futbolista de impacto, capaz de aceptar un rol secundario en la alineación inicial para luego resolver cuando el partido pide sangre fría y personalidad ganadora.
Hannah Hampton y la mentalidad de una campeona
Si Kelly representa el golpe final, Hampton es el muro sobre el que Inglaterra construyó este título. La guardameta se mostró emocionada tras el partido, destacando el carácter colectivo por encima de las individualidades.
«Este equipo es increíble. Hemos demostrado en todo el torneo que podemos remontar cuando vamos un gol abajo. Tenemos ese coraje, esa sangre inglesa. Nunca nos rendimos, seguimos y hoy lo hemos hecho», afirmó, reivindicando el valor emocional y competitivo que ha convertido a esta selección en una máquina de resistir y responder.
El sacrificio silencioso de Lucy Bronze
En el relato de esta Euro 2025 también hay espacio para el sacrificio menos visible, personificado en Lucy Bronze. La defensora inglesa reveló después que había jugado todo el torneo con una fractura en la tibia, además de un problema de rodilla en la otra pierna.
«Por eso recibí tantos elogios de las chicas tras el partido contra Suecia, he estado con mucho dolor. Si eso es lo que hace falta para jugar con Inglaterra, eso haré. Muy doloroso», explicó Bronze, una declaración que habla de un nivel de compromiso absoluto, de ese tipo de entrega física que se exige a quienes quieren llevar una camiseta histórica en los momentos más exigentes.
Sarina Wiegman y el arte de dominar el caos
La seleccionadora Sarina Wiegman volvió a demostrar por qué está en la élite mundial de los banquillos. Después del partido, lo primero que hizo fue subrayar la identidad grupal por encima de los nombres propios.
«No me lo creo. La palabra ‘equipo’ es la que mejor nos describe. Dijimos que podíamos ganar de cualquier manera y eso es lo que hemos demostrado hoy», afirmó. Wiegman habló de un torneo «caótico», recordando que Inglaterra empezó perdiendo su primer partido y terminó levantando el trofeo, una trayectoria que resume la esencia del fútbol como deporte imprevisible, donde la capacidad de adaptarse y sobrevivir a las adversidades se convierte en una virtud determinante.
Inglaterra hace historia fuera de casa
El triunfo en la Euro 2025 tiene un peso simbólico especial. No es solo la confirmación del título logrado en casa en 2022, sino la constatación de que Inglaterra ha aprendido a ganar en territorio ajeno, bajo ambientes hostiles y sin el impulso de Wembley.
Las Lionesses se convirtieron así en la primera selección absoluta inglesa en ganar un gran torneo en suelo extranjero, un hito que reescribe la narrativa histórica de un fútbol inglés que, durante décadas, había convivido con derrotas dolorosas en penaltis y con un relato de frustración recurrente en los momentos clave.
Un equipo que vive al límite y se siente cómodo ahí
El dato de que Inglaterra solo estuvo por delante en el marcador cuatro minutos y 52 segundos en toda la fase eliminatoria dice mucho de la naturaleza de este grupo. Es una selección que parece necesitar el filo del abismo para ofrecer su mejor versión.
Han demostrado que pueden, primero, remontar resultados adversos, segundo, gestionar el cansancio de varias prórrogas sin perder competitividad, tercero, ejecutar con frialdad en las tandas de penaltis. Un cóctel emocional y deportivo que explica por qué este equipo ha conectado con una afición que se reconoce en esa mezcla de sufrimiento y euforia.
Lo que significa esta final para España
Aunque el foco de la noche se lo llevó Inglaterra, la actuación de España en la final y en el torneo no puede pasarse por alto. El equipo dominó fases largas del encuentro, sobre todo en la prórroga, fiel a su identidad de posesión y calidad técnica.
El gol de Mariona, la influencia de jugadoras como Aitana Bonmatí, la profundidad de Salma Paralluelo o las llegadas desde el lateral de Ona Batlle son señales de un proyecto competitivo que seguirá aspirando a todo. Esta derrota en penaltis duele, pero también fortalece a una generación acostumbrada a pelear por cada título en el fútbol internacional.
Un legado que va más allá del marcador
La Euro 2025 final Inglaterra vs España deja imágenes que permanecerán mucho más allá del resultado. La carrera de Kelly antes del penalti definitivo, la celebración desbordada de Hampton tras su última parada, el abrazo de Bronze con sus compañeras pese al dolor físico y las lágrimas de frustración de las españolas que lo dieron todo.
Son escenas que resumen la esencia del deporte, donde la gloria y la derrota conviven en el mismo césped, separadas por centímetros, por decisiones mínimas y por la capacidad de mantener la calma en segundos que parecen eternos pero que, con el paso del tiempo, se convierten en instantes legendarios.

