Stan Collymore y el poder de atracción de Real Madrid
En una entrevista exclusiva, el exdelantero inglés repasa su trayectoria, sus decisiones y, sobre todo, el magnetismo de un club que parece estar por encima de todos los demás en el imaginario de los futbolistas de élite. En el centro de la conversación está la figura de Trent Alexander-Arnold y su salto de Anfield al Bernabéu, un movimiento que para muchos aficionados fue traición, pero que para Stan Collymore es, sobre todo, la confirmación de una verdad incómoda pero innegable sobre el poder de Real Madrid.
El peso histórico del escudo blanco
Collymore no se anda con rodeos. Para él, el club de Chamartín se explica solo. Real Madrid “siempre se venderá a sí mismo”, afirma, apoyándose en esa herencia inabarcable de la Champions League que sitúa a la entidad en una dimensión distinta.
En su lectura, los futbolistas de todas las generaciones han interiorizado que el conjunto blanco es “el club más grande del mundo”. Y va más allá, subrayando que ni los hinchas de Liverpool, Manchester United o Arsenal discutirían esa etiqueta. La mayoría de aficionados sensatos, insiste, responderían que sí, que el techo del fútbol de clubes está en el Bernabéu.
Para Collymore, esa jerarquía histórica explica por qué, una y otra vez, el club español ha seducido a figuras del fútbol inglés. Desde Steve McManaman, Michael Owen y David Beckham hasta el reciente aterrizaje de Trent Alexander-Arnold, se trata de una línea continua, casi lógica, en la relación entre la Premier League y La Liga.
Trent Alexander-Arnold y una decisión que rompe el alma de Anfield
La marcha de Alexander-Arnold a Real Madrid es el gran catalizador de esta reflexión. Collymore, que también vistió de rojo en Liverpool, entiende mejor que nadie la sensibilidad de una grada que veía en el lateral un símbolo local, “el scouser del equipo”.
Sin embargo, el exinternacional inglés no se deja llevar por la nostalgia. Explica que, en el fútbol actual, dejar que un contrato se consuma hasta el final es, en ocasiones, la jugada más inteligente para el jugador. En este caso, el premio para Trent es contundente, con la posibilidad de asegurarse entre 30 y 40 millones de libras adicionales gracias a su estatus de agente libre y a la capacidad financiera y mediática de Real Madrid.
Collymore se detiene en un detalle revelador de cuánto lo quería el club blanco. Real Madrid llegó a desembolsar 10 millones de libras para adelantar su llegada y tenerle disponible tan solo una semana, durante el Mundial de Clubes de la FIFA. Un movimiento que él califica de “loco”, pero que al mismo tiempo retrata el nivel de obsesión y planificación que acompaña a este tipo de operaciones de élite.
“Una vez que Real Madrid llama, te consigue”
La frase que titula esta entrevista es casi una sentencia. “Una vez que Real Madrid viene a llamar, te consigue”, repite Collymore, convencido de que hay muy pocos futbolistas en el planeta capaces de resistirse a una cortejo blanco sostenido en el tiempo.
En su análisis, el proceso es tan psicológico como económico. Cuando un jugador escucha una y otra vez que el club más prestigioso del mundo quiere construir parte de su futuro en torno a él, las dudas se desvanecen. La perspectiva de ganar títulos europeos, el prestigio global y la seguridad financiera forman un cóctel pocas veces rechazado.
Para los aficionados, admite Collymore, este mecanismo emocional puede resultar cruel. Pero pide una mirada más pragmática sobre la naturaleza del fútbol moderno, recordando que la fidelidad absoluta es una excepción y no la norma, incluso cuando se trata de ídolos locales como Alexander-Arnold.
Liverpool entre la herida emocional y la necesidad de rehacerse
Collymore comprende el enfado de buena parte de la afición de Liverpool, pero también la invita a cambiar de prisma. Para él, el apego al jugador debe ser intenso pero temporal, ligado a su etapa con la camiseta del club y no a una expectativa de compromiso eterno.
Su mensaje al hincha es claro. Mientras están en tu equipo, disfrútalos, acompáñalos en los buenos y malos momentos, pero asume que, cuando su nivel baje o cuando vean una oportunidad superior, pueden desaparecer del radar e iniciar una nueva aventura en otro lugar.
En ese sentido, remarca que Liverpool ya se ha movido para reconstruir el equipo incorporando a Jeremie Frimpong y Milos Kerkez. A ojos de Collymore, con el tiempo ambos se integrarán y estabilizarán su rendimiento, permitiendo que el club mire hacia adelante sin quedar atrapado en la nostalgia por la marcha de Trent.
La mirada del exjugador que también cruzó fronteras
Las opiniones de Stan Collymore sobre La Liga y el éxodo de jugadores ingleses hacia el extranjero no salen de un laboratorio teórico. Responden también a su propia experiencia, breve pero intensa, en Real Oviedo, un club que acaba de regresar a la élite española tras 24 años de ausencia.
Su etapa en Asturias fue corta, incluso “fracturada”, como reconoce sin querer entrar en detalles. Sin embargo, sigue pendiente del equipo y celebra su regreso a Primera División. Considera que el primer año es siempre el más complejo para los recién ascendidos, y recuerda que, si consiguen salvar la categoría, podrán empezar a fichar con la etiqueta de club consolidado en La Liga.
Collymore recuerda el impacto de llegar al Carlos Tartiere, un estadio de más de 30.000 espectadores, y la belleza de una región como Asturias, a la que considera una zona clave en el mapa futbolístico español, junto a Gijón. Su ilusión original era clara, quería sacar a su familia de Inglaterra y vivir la experiencia de competir en el campeonato que, por entonces, muchos veían como la liga de las estrellas.
Oviedo y la batalla por la permanencia
En su análisis del presente de Real Oviedo, Stan Collymore se detiene en la dificultad competitiva del fondo de la tabla. Menciona a equipos como Girona, Mallorca o Real Sociedad, recordando que no hay margen para la relajación, especialmente tras un ascenso tan trabajado.
La figura de Santi Cazorla, “un jugador que sangra azul”, se vuelve central en este relato. Su experiencia y su conexión emocional con el club ofrecen un punto de apoyo para afición y vestuario, un faro al que agarrarse en un curso que se prevé largo y complicado.
Collymore apunta a la importancia del mercado invernal. En su opinión, Real Oviedo debería volver a mirar al mercado en enero y buscar uno, dos o incluso tres jugadores cedidos con experiencia en la categoría. Pagar sus salarios a corto plazo puede ser clave para apuntalar la permanencia y afianzar el proyecto en Primera División.
La atracción de La Liga para los ingleses
Más allá de Real Madrid, el exdelantero subraya que La Liga sigue siendo un destino poderoso para los talentos británicos. Recuerda cómo, en su juventud, figuras como Trevor Francis, Liam Brady, Joe Jordan o Ray Wilkins veían en el fútbol continental, y especialmente en Italia y España, el gran desafío profesional.
Hoy el flujo se ha reactivado con nombres como Kieran Trippier, Jude Bellingham, Connor Gallagher y el propio Alexander-Arnold. En el caso de Jude, su explosión en Dortmund y posterior aterrizaje en Real Madrid ilustra cómo el camino fuera de Inglaterra puede ser una plataforma, no un paso atrás, para las grandes carreras.
Collymore cree que, de forma natural, los futbolistas tienden a concentrarse en tres o cuatro gigantes europeos. En España, esa fuerza gravitatoria la ejercen sobre todo Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid, aunque le gustaría que más jugadores ingleses apostaran por clubes “provinciales” que también compiten por metas ambiciosas.
Barcelona, Atlético y el factor económico
El análisis de Collymore no se limita al club blanco. También observa un cierto renacer de Barcelona, aunque puntualiza que tanto Barça como Madrid han atravesado dificultades financieras en los últimos años.
En el caso de Atlético de Madrid, se detiene en la figura de Connor Gallagher como un ejemplo de perfil británico que puede encajar en el carácter combativo de un equipo construido históricamente alrededor del esfuerzo y la intensidad competitiva.
Aun así, Collymore insiste en que, para la mayoría de jugadores, la motivación principal seguirá siendo económica. Mientras los clubes extranjeros puedan igualar o acercarse a los salarios de la Premier, la opción de salir es más que atractiva y convierte a entidades como Real Madrid o AC Milan en destinos que “se venden solos”.
El desafío cultural y lingüístico
Si La Liga es tan seductora, ¿por qué no hay más ingleses en equipos como Sevilla, Real Betis o Valencia? Collymore lo explica con sencillez. El idioma, la cultura y la adaptación siguen siendo barreras reales que frenan muchos movimientos.
El exjugador recuerda que no todos los destinos están asociados a un glamour inmediato. Cita el ejemplo de Dortmund, enclavado en un valle industrial en el Ruhr, o el de Nápoles, una ciudad tan bella como marcada por una reputación de “complicada”. Sin embargo, ahí han florecido historias que hace unos años habrían parecido inverosímiles.
Uno de los ejemplos que más le entusiasma es el de Scott McTominay en Nápoles. Un futbolista que pasó de ser visto por algunos como motivo de burla en Manchester a ser tratado casi como una deidad futbolística en una plaza que todavía vive a la sombra mítica de Diego Maradona. Para Collymore, estos casos demuestran que hay vida, prestigio y felicidad lejos de la burbuja de la Premier.
El sueño pendiente de Sevilla y Betis
En este mapa personal de destinos ideales, Collymore reserva un lugar especial para Sevilla. Confiesa que viaja tres o cuatro veces al año a la ciudad para visitar a un amigo bético y aprovecha para acudir tanto al Benito Villamarín como al Sánchez-Pizjuán.
Le fascina que, pese al enorme potencial de Real Betis y Sevilla, apenas hayan contado con futbolistas ingleses o procedentes de las islas británicas. Son clubes que, a su juicio, podrían pelear en cualquier temporada por las zonas altas de La Liga mientras ofrecen un estilo de vida inmejorable en una ciudad que considera casi perfecta para un profesional.
Tal es su identificación con esta idea que llega a admitir que, si pudiera rebobinar y rehacer su carrera, se lanzaría sin dudarlo a vestir las camisetas de Sevilla o Real Betis. Ese “y si…” resume la mezcla de nostalgia y convicción con la que observa ahora el mercado de fichajes.
La cara B del mercado moderno respeto y supervivencia
Para entender a fondo sus opiniones sobre Alexander-Arnold, conviene escuchar también cómo Collymore interpreta otros casos recientes. Menciona a Raheem Sterling y Axel Disasi en Chelsea para ejemplificar la fragilidad del vínculo entre club y jugador.
Recuerda cómo Sterling ha tenido que entrenarse a horas poco habituales y en contextos alejados de la dinámica habitual del primer equipo, una situación que para muchos compañeros es una señal clara, casi una advertencia. “Cuando ya no les importas, estás fuera”, es la lectura que se extiende entre profesionales.
Ante este panorama, futbolistas de equipos como Brentford o Newcastle pueden mirar esos casos y preguntarse qué sucederá cuando dejen de ser indispensables. Para Collymore, es lógico que opten por proteger su futuro, ya sea presionando para salir, ya sea dejando que su contrato llegue al final para maximizar sus beneficios económicos, como hizo Trent en Liverpool.
Disfrutar el presente del ídolo sin olvidar la camiseta
La conclusión que lanza Stan Collymore a los aficionados es tan simple como difícil de asumir en el fragor de la pasión. Ama a tus jugadores mientras vistan tu camiseta, pero no confundas ese amor con una promesa de permanencia eterna.
Desde su doble rol, como hincha de Aston Villa y como exprofesional, insiste en que esta mirada reduce el nivel de enfado, frustración y toxicidad que envuelve muchas salidas traumáticas. Se puede seguir queriendo al club, llenando el estadio, viviendo cada partido intensamente, sin convertir cada traspaso en una herida abierta que nunca cicatriza.
El fútbol, recuerda, es un ecosistema donde todo se mueve. Jugadores, entrenadores, directivos, incluso la propia jerarquía de las ligas. Pero, a su juicio, hay algo que permanece inalterable en esta ecuación moderna, y es la capacidad de Real Madrid para situarse siempre en el centro del tablero.
Real Madrid, La Liga y el futuro de los talentos ingleses
Al final, la entrevista con Stan Collymore funciona como una radiografía del presente y del futuro cercano del fútbol europeo. La Premier conserva su poder económico y mediático, pero La Liga sigue teniendo un magnetismo especial, sobre todo cuando el teléfono que suena es el del Bernabéu.
Real Madrid continúa atrayendo a los nombres que marcan una época, apoyado en su legado de Champions y en una capacidad de seducción que supera los cambios generacionales. Barcelona y Atlético mantienen su estatus competitivo, y clubes como Real Oviedo, Sevilla o Betis simbolizan el otro lado de la moneda, el de los proyectos que construyen identidad desde la pertenencia local y el crecimiento sostenido.
En medio de todo, una certeza se abre paso. Para muchos futbolistas ingleses, salir de la Premier ya no es una excentricidad, sino una vía legítima para crecer, ganar títulos y descubrir nuevas culturas. Y mientras esa tendencia se consolida, las palabras de Collymore resuenan como una advertencia y una obviedad a la vez. Cuando Real Madrid decide llamar, es cuestión de tiempo que alguien acabe abriendo la puerta.

