Deporte

España vive el regreso de Jenni Hermoso y un equipo con nuevo pulso bajo Sonia Bermúdez

Hay noches en las que el resultado no es lo único que importa, y la selección encuentra su latido en una historia humana que trasciende el marcador. El retorno de Jenni Hermoso al vestuario de España, con lágrimas sinceras y una serenidad conquistada a base de resiliencia, marca un antes y un después en un grupo que vuelve a mirarse a los ojos. Bajo la guía de Sonia Bermúdez, el equipo no solo recupera talento, también recupera memoria, orgullo y propósito.

Un regreso que cura heridas

La máxima goleadora histórica de España, con 57 tantos, volvió a la lista tras un año de ausencia y lo hizo con una confesión desarmante. Al conocer la convocatoria se emocionó y reconoció que lloró ante la llamada de la nueva seleccionadora. “Ha sido un momento que llevaba mucho tiempo esperando”, explicó en Radio Televisión Española, una frase que resume meses de trabajo silencioso y una voluntad de acero para volver a su sitio natural.

La historia de Hermoso quedó inevitablemente unida a un episodio que sacudió al fútbol español. El beso sin consentimiento de Luis Rubiales tras la final del Mundial 2023 la situó en el centro de una tormenta que acabó con la condena por agresión sexual del entonces presidente de la RFEF y una multa de 10.800 euros. La propia futbolista declaró que aquel acto “manchó uno de los días más felices” de su vida, pero su respuesta fue seguir adelante, aportar en la clasificación hacia la Euro 2025 y empujar a España hasta el partido por el bronce en los Juegos Olímpicos de París, donde el equipo cayó ante Alemania.

Sonia Bermúdez y un vestuario que se reencuentra

El nuevo mando técnico llegó con el cambio de guardia. Exentrenadora de la sub-23, Sonia Bermúdez tomó el relevo después de que la RFEF no renovara el contrato de Montse Tomé en agosto. Su primera gran decisión fue simbólica y práctica a la vez: recuperar a Hermoso y a Mapi León, dos nombres que significan jerarquía, fútbol y también conversaciones pendientes dentro del grupo.

Ese abrazo entre generaciones y sensibilidades tuvo un eco inmediato. La convocatoria supo a punto de inflexión para un equipo que, a pesar de ser vigente campeón de la Nations League, necesitaba reencontrar la sintonía fina. Volver a contar con referentes que habían quedado fuera del plano abre puertas en lo táctico y reafirma la confianza en lo emocional, dos planos inseparables cuando se persigue el máximo nivel.

Mapi León vuelve al eje

La defensa del Barcelona, que no jugaba con la selección desde 2022, regresó con presencia total. Mapi León fue titular y disputó los 90 minutos ante Suecia, un dato que habla tanto de su estado competitivo como de la decisión de la nueva seleccionadora de apoyarse en una futbolista que conoce el oficio y las exigencias de los duelos grandes.

León había sido una de las 15 jugadoras que pidieron no ser convocadas durante el conflicto por condiciones de trabajo y la conducción de Jorge Vilda. Aunque la mayoría de aquel grupo volvió tras la salida de Vilda y la llegada de Tomé en 2023, la central no se había reincorporado hasta ahora. Con Bermúdez, su regreso luce natural y oportuno, en un momento en que España necesitaba reforzar convicciones en salida de balón y liderazgo atrás.

El contexto competitivo y una noche que sonó a desahogo

España afronta la Nations League femenina como campeona vigente y pisó fuerte en la ida de semifinales disputada en Málaga. En La Rosaleda, el equipo se impuso 4-0 a Suecia en el primer asalto de la eliminatoria. La Rosaleda fue escenario de una actuación convincente y el partido dejó una escena tan sutil como elocuente para el relato del grupo.

Hermoso volvió a sentir el juego con la camiseta nacional, ingresando en el minuto 88 por Mariona Caldentey. El dato es pequeño en el papel, pero enorme en significado. La delantera de Tigres, a sus 35 años, se sumó a una celebración coral que traslada la sensación de equipo en marcha. Más allá de la goleada, el mensaje fue que el vestuario se reconoce en sus referentes y los hace parte de la ruta que viene.

Una eliminatoria con escala en Gothenburg

La vuelta ante Suecia se jugará cuatro días después de la ida, en Gothenburg. En eliminatorias así, una ventaja amplia no invita a la relajación, invita a reforzar hábitos. Gothenburg pondrá a prueba la madurez del grupo y la capacidad para gestionar ventajas desde la posesión, la pausa y el control del ritmo, aspectos que esta selección ha pulido a lo largo de un ciclo marcado por éxitos y discusiones profundas.

En esa gestión competitiva, el regreso de voces con experiencia suma capas imprescindibles. Hermoso no solo acumula goles, acumula lecturas de partido, ese sexto sentido que ayuda a templar al equipo cuando el escenario aprieta.

Euro 2025 y París como estaciones que dejaron enseñanza

El camino reciente de España tiene luces y sombras que enseñan. El equipo se quedó sin el título en la Euro 2025 tras empatar 1-1 y caer en los penaltis ante Inglaterra, un golpe que enseña lo fino que es el margen en las grandes citas. En París, España alcanzó el partido por el bronce y perdió con Alemania, otra postal útil para entender que competir por todo exige una cuerda mental tensa y un fondo físico a prueba de veranos largos.

En lo individual, Hermoso fue pilar del Mundial 2023, con tres goles y un rendimiento que le valió el Balón de Plata. El peso específico de esas actuaciones no se mide solo en premios. Jenni representa la idea de que los momentos determinantes también se construyen con la calma para esperar el pase indicado y la pericia para ejecutar a un toque cuando el reloj corre.

La decisión de Montse Tomé que encendió el debate

Tras su último cameo con España en octubre de 2024, 15 minutos ante Canadá, Montse Tomé dejó de convocarla. Su argumento público fue deportivo y directo, relacionado con el rendimiento de la delantera en su club en México. “Entiendo que esté enfadada por no ser convocada cuando siente que debe estar”, dijo la entonces seleccionadora, y remarcó que había seguido a la futbolista con información de su cuerpo técnico y de su club.

Aquella posición dejó un debate abierto sobre el umbral con el que se mide a una referente histórica. La RFEF giró la página al no renovar a Tomé, y Bermúdez, ya como seleccionadora absoluta, decidió que era hora de reabrir el puente con figuras que pueden darle al equipo algo que no se compra en ningún mercado, esa mezcla de jerarquía, oficio y confianza que mueve montañas en los torneos cortos.

Qué cambia en el campo con Hermoso y Mapi

Con Hermoso, España gana una futbolista que entiende los espacios como quien lee un pentagrama. En ataques posicionales, su radio de acción entre líneas libera a las extremas y acerca a las interiores a zonas de finalización. En transiciones, su primer control orientado suele marcar la diferencia. Y en el balón parado, su golpeo agrega variantes que en eliminatorias pesadas pueden valer una ronda.

La vuelta de Mapi León ordena el eje. Su capacidad para iniciar juego desde atrás, romper líneas con pase tenso y corregir a campo abierto, le da a España una salida más limpia. Mapi es, además, una voz de mando que alinea la defensa y achica espacios con sincronización, una virtud clave cuando se enfrentan equipos con envergadura física y ataque directo.

El valor intangible del liderazgo

Si algo mostró España en Málaga es que el fútbol también se juega con la memoria. El grupo parece entender que su mejor versión es más redonda cuando abraza todas sus voces. Allí, la experiencia de Hermoso funciona como metrónomo emocional, un compás que no deja que el pulso se acelere más de la cuenta ni que se pierda el hilo cuando llega el primer contratiempo.

“La edad es solo un número”, dejó caer Jenni. A sus 35 años, se convirtió en la jugadora de más edad del grupo, un dato que no la condiciona. La propia Hermoso afirmó que se siente preparada en cuerpo y mente, una declaración que encaja con lo que España necesita para cerrar con aplomo una semifinal que presenta riesgos de complacencia.

Una selección que vuelve a sentirse equipo

La victoria amplia ante Suecia y los regresos de peso cuentan una historia de reconciliación con el juego y con la idea de equipo. España es una selección que aprendió a convivir con el ruido y a competir en medio del torbellino, una capacidad que ahora quiere transformar en hábito de excelencia cotidiana.

El primer paso bajo la conducción de Bermúdez exhibe señales alentadoras. España manda con la pelota, encuentra amplitud por fuera y calibre por dentro, y cuando las piernas piden relevo, el banquillo ofrece soluciones con oficio. La fotografía de Hermoso entrando de cambio en La Rosaleda queda como símbolo de una nueva etapa que no reniega del pasado, lo reubica.

Lo que deja esta etapa en tres claves

  • Regresa el liderazgo con Jenni Hermoso y Mapi León,
  • Bermúdez recompone equilibrios entre jerarquía y presente competitivo,
  • La Nations League se convierte en escenario ideal para consolidar una identidad.

“Para mí ha sido incansable, no he dejado de mantenerme fuerte porque tuve momentos duros. Seguir a este nivel y disfrutar del fútbol con la selección es la recompensa a todo ese trabajo”.

La mirada que viene

La vuelta en Suecia dictará sentencia en la semifinal, pero quizá el veredicto más relevante ya se escuchó en el vestuario. El equipo necesitaba reencontrarse con parte de su historia reciente y lo ha hecho de la mano de una seleccionadora que conoce el ciclo desde abajo. Si algo sugiere este primer tramo es que España vuelve a caminar con paso firme, orgullosa de lo que es y hambrienta por lo que puede ser.

En el horizonte inmediato está la gestión de la ventaja, y más allá asoma un curso que exige constancia. La selección de España tiene las piezas, el pulso y el relato. Con Hermoso, con Mapi y con un cuerpo técnico que decidió escuchar, el equipo se permite volver a creer que el fútbol, a veces, también devuelve lo que se le da.

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